Día 1 de Mayo, macro fiesta por excelencia en Granada, las cruces convertidas en un macro botellón. A varios kilómetros de distancia de allí, en el Anfiteatro de Maracena, tenía lugar un concierto solidario a favor de Nicaragua. Puede que esta fuera la unión de idealistas, o puede que unos amantes de la buena música o quizás un poco de todo. Ni la iniciativa organizada por Musiserv, ni los grandes nombres que allí se congregaron pudieron hacer frente a la propuesta de la botella, aunque pudo ser peor.
Quique González y la banda de los Taxidrivers fueron los primeros en actuar, acompañados en alguna canción por Miguel Rios.
Pudimos escuchar temas como “Kamikaces enamorados”, “Caminando en círculos“, y “Pequeño rock & roll“, tema en el que se unió nuestro Miguelísimo.
En definitiva, un concierto que sonó estupendamente. De aquí podemos sacar uno de los momentos de la noche, en el que Miguel Rios da las gracias a todos los que nos congregamos allí en vez de en la Huerta del Rasillo.
A continuación era la hora de escuchar a Jose Ignacio Lapido. Comenzó con la estupenda canción de “Esta escrito en la ley“. Casi pudimos escuchar todos los temas de su último álbum (En otro tiempo,
en otro lugar), grandes canciones como “Bellas mentiras“, “No digas que no te avisé“, “La antesala del dolor“. Cabida a canciones tan relajadas y emocionales como “Por sus heridas” y tan cañeras como “Más difícil todavía“. Con el público aclamando una aparición más, subieron al escenario e hicieron un bis:
“Estoy orgulloso de tocar esta canción donde lo hice 10 años antes“, y tras esto pudimos escuchar la canción de 091 “La noche que la luna salió tarde“. En su despedida pronunció unas últimas palabras:
“Todos sabemos las razones por las que estamos aquí, espero que sirva para algo, gracias a Intermon Oxfam por hacer esto, debería haber más propuestas como estas“
El mejor de los conciertos acababa de terminar, sonido estupendo y el gusto de escucharlo durante más de una hora.
El siguiente concierto tuvo grandes problemas técnicos, lo que contribuyó a que las canciones sonaran desmejoradas. El grupo que padeció esto fueron los magníficos Niños Mutantes. Comenzaron la actuación con “Bárbara” y “Nada nuevo“, donde empezaron los problemas técnicos, de los que salieron satisfactoriamente, ya sea hablando con el público “Hay que agradecer a Intermon Oxfam por todo esto. Por nuestra parte tenemos que enmendar nuestros pecados con estas cosas“, o tocando canciones improvisadas como una de Bob Dylan, “No queremos acabar tocando toda la discografía de Bob Dylan” comentó Juan Alberto. Posteriormente, y con los problemas aparentemente resueltos, se dispusieron a tocar “Ítaca“, “En avión” y “Manual de autoayuda“, el sonido volvió a fallar, la batería se acoplaba, pero todo cambió a raíz de Ejército de brutos mecánicos, la mejor canción de la noche, y con la que se despidieron de primeras, hicieron un bis en el que tocaron Katherine y No quiero bailar, momento de explosión del público, el que no querian parar de bailar. Tras esto se despidieron de los allí presentes. Cabe destacar que fuera la primera vez que tocaban Oso polar en directo.
Y el plato final de la noche, Marlango, Gran sonrisa que es capaz de alegrar la vida a quien se encuentre en su trayectoria, ironía y una voz estupenda. Supo sobrellevar a un grupo minoritario que no hacía más que romper la conexión existente entre la cantante y los oyentes allí presentes. Un pianista (Alejandro Pelayo) que debería estar en el sequito de humorista del mismísimo Buenafuente, es un crack Proaudio, “Nos gusta pensar que otro mundo es posible, y nos gusta ver que hay más gente que piensa lo mismo, sin que nos traten de idealistas“
Canciones como Madness con un ritmo bastante pegadizo, Architecture of lies, canción que en su traducción en ingles tiene sonido muy parecido a arquitectura de las vidas, algo que se puede enlazar con el propósito de aquella noche. No faltaron las versiones, como la de Los Amaya Vete y otra de Tom Waits. Hicieron un bis en el que pudimos escuchar Shake the Moon.
En definitiva, una ocasión única para poder ver tan variopintos grupos, magníficos sobre el escenario y fuera de él. Nicaragua tuvo el apoyo de una parte de los granainos, mientras la mayor parte estaba disfrutando de una fiesta que para el hígado no hará mucho bien, aunque si para algunas economías como la de los organizadores. Espero que no sea esta la última propuesta de recaudar fondos para los más necesitados!, lo digo por Nicaragua, los otros ya están muy inflados de dinero.
Todas las fotos del concierto aqui.

Más información en: Intermon Oxfam